Voz Natura y la Misión Biológica se unen para recuperar la avena negra
De nombre científico Avena strigosa y comúnmente conocida como avea moura o avea do país, la avena negra es uno de los cultivos tradicionales de Galicia que, poco a poco, ha ido quedado relegada en favor de otras variedades con mayor rendimiento y productividad. Es, sin embargo, un cultivo con gran potencial que ahora la Misión Biológica de Galicia —un centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)— se ha propuesto estudiar y recuperar. Voz Natura, el programa medioambiental de La Voz y la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, se ha unido a este proyecto en el que ha implicado a 16 centros educativos, que ya se han puesto manos a la obra.
Cada uno de los colegios, institutos y centros de formación profesional que participan en la iniciativa ya cuentan con sus paquetes de semillas. Algo más de 120 gramos, suficientes para una plantación de 16 metros cuadrados.
El portavoz del comité científico de Voz Natura, Alejandro Díaz Sueiro, ha sido el encargado de presentar el proyecto a los alumnos y profesores seleccionados y de entregarles las semillas, que comenzarán a sembrar en cuanto el tiempo dé una tregua. «La idea ha sido muy bien acogida. Los equipos Voz Natura a los que les propusimos involucrarse en esta investigación de la Misión Biológica han respondido con entusiasmo y deseando poder comenzar», asegura Díaz Sueiro, quien también agradece la implicación de Bernardo Ordás, científico de la Misión y abanderado del proyecto.
El primer paso será la siembra. La previsión es realizarla entre este mes y el que viene para poder recolectar entre junio y agosto en función de la evolución que tenga el cultivo.
Ya desde el momento de la plantación los equipos Voz Natura empezarán su trabajo científico registrando toda la información posible: las fechas en que comienzan a brotar las plantas, la salida de las primeras espigas y, al final, la cantidad cosechada. También darán cuenta de las condiciones meteorológicas, tomando nota de las precipitaciones y las temperaturas. Todo los datos recogidos serán enviados a los científicos de la Misión Biológica de Galicia, que los incorporarán a sus investigaciones.
El último paso llegará de la mano de un chef con dos estrellas Michelin, Javier Olleros, del restaurante Culler de Pau de O Grove. Será el encargado de diseñar una receta sencilla inspirada en la cocina tradicional gallega, con la avena negra como ingrediente principal, para que alumnos y profesores puedan elaborarla en el comedor escolar.
Esta iniciativa de Voz Natura se enmarca en un curso que cuenta con el patrocinio de la Consellería de Medio Ambiente, la Deputación da Coruña, la Fundación Alcoa, El Corte Inglés, la Fundación Ramón Areces e Inditex.
El CIFP de Vilamarín hará galletas y cerveza sin alcohol con el cultivo recogido.
Uno de los centros involucrados en esta iniciativa de Voz Natura se ha propuesto ir más allá y explorar los posibles usos alimentarios de la avena negra, pensando ya en comercializar los productos que ellos mismos aspiran a producir. Se trata del Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de Vilamarín, en la provincia de Ourense, donde se imparten diversos ciclos de industria alimentaria (cocina o panadería, entre otros) y agrarios.
Empezarán fuerte sembrando cerca de 90 metros cuadrados a la sombra en un invernadero del centro, y otros tantos en otra parcela al sol, con el fin de comparar las diferencias entre las cosechas de cada zona. Con esta abundante materia prima, si todo va según lo previsto, entrará en acción la segunda parte de su proyecto: la producción de cerveza de avena negra (sin alcohol y sin gluten), galletas y merengues liofilizados. Para llevar a cabo este ambicioso plan, presentarán a la Consellería de Educación un proyecto de innovación que les permita acceder a los fondos necesarios para poner en marcha la producción.
El coordinador del proyecto Voz Natura en este centro de formación profesional, Xenxo Martínez, se muestra ilusionado con el reto y se mantiene en contacto con el personal de la Misión Biológica de Galicia para organizar la tarea que tienen por delante. «Precisamos espertar interese nos nosos produtos», comenta, y matiza que «isto é só unha parte do proxecto Voz Natura que estamos a facer».
Nuestra avena olvidada, la avena negra
(Bernardo Ordás. CIENTÍFICO DE LA MISIÓN BIOLÓGICA DE GALICIA-CSIC)Tras años dedicados a la mejora de la adaptación del maíz a las condiciones gallegas, surgió un interés por el estudio de la relevancia histórica, agronómica y cultural de una especie particular de avena, conocida científicamente como Avena strigosa y denominada popularmente como avena negra o mora. Aunque la Avena sativa domina la producción mundial y está asociada a usos industriales y alimentarios estandarizados, en Galicia la avena negra fue históricamente la especie más importante. Sin embargo, a partir de la década de 1980 experimentó un declive muy acusado, hasta casi desaparecer como cultivo.
Estudios de genética de poblaciones realizados en la Misión Biológica de Galicia (MBG)-CSIC indican que la especie silvestre más próxima a la avena negra es la Avena lusitanica, cuyas principales poblaciones se concentran en Galicia y presentan caracteres intermedios entre la forma silvestre y la cultivada. Además, nuestro territorio destaca por ser el único donde se documenta el cultivo reciente de esta especie (conocida localmente como xoio o hierba pabenla) y por la mayor variabilidad genética de las poblaciones de avena negra en comparación con las de otras regiones europeas.
Estos resultados, junto con la información de otros estudios previos, sugieren que Galicia pudo desempeñar un papel relevante en el origen y en la diversificación de la avena negra. Asimismo, cabe considerar que su presencia en otras regiones atlánticas, como Irlanda, Escocia o la Bretaña francesa, podría estar relacionada con antiguos contactos culturales y comerciales, a los que también podrían haber contribuido las rutas vikingas y el Camino de Santiago.
La huella cultural de la avena en Galicia es amplia y profunda. Abundan los topónimos que derivan de ella y existen numerosos testimonios de su consumo humano, especialmente en forma de papas conocidas como afreitas o arrandas, que formaron parte de la dieta tradicional durante siglos. Su presencia en documentos medievales, como el Códice Calixtino, y en la literatura, sobre todo en autores como Fincas Pulpeiro o Álvaro Cunqueiro, confirma su importancia histórica y social en el territorio gallego.
Desde el punto de vista agronómico, la avena negra destaca por su rusticidad, resistencia a condiciones ambientales adversas y adaptación a sistemas de producción sostenibles. Además, presenta una elevada riqueza en compuestos funcionales conocidos como avenantramidas, con propiedades antioxidantes y potencialmente anticancerígenas, lo que incrementa su interés nutricional y funcional.
En este contexto, el proyecto Avena Mora, financiado por la Xunta de Galicia, el Gobierno de España y la Unión Europea, y con el restaurante Culler de Pau, la cosmética Muuhlloa, la Fundación Juana de Vega y la MBG-CSIC como socios principales, pretende recuperar esta variedad mediante nuevos productos gastronómicos y cosméticos, contribuyendo a la conservación de la diversidad agrícola, al mantenimiento del patrimonio cultural ligado a la agricultura y la gastronomía y al avance hacia modelos productivos más resilientes frente a los retos ambientales y sociales actuales.






